Con Sara nos conocimos hace un mes en un maravilloso lugar donde Mariana de BuenosRituales, nos enseñó a tocar la tierra con las manos, jugar con el barro, disfrutar del agua tan cristalina y aprender como una semilla tan chiquita, se convierte en una hermosa planta.
Hoy después de un mes, nos encontramos de casualidad en una plaza hermosa, llena de juegos, toboganes, hamacas, subi bajas y muchos chicos que, como yo, vinimos a conocer una de las plazas que Tigre, el municipio donde vivo construyó hace unos días.

Por cierto, mi nombre es Suri, soy la peque por ahora de Proyecto Ambiental :)
Había tantas cosas lindas para hacer y jugar, que estuvimos un lago rato en los juegos, pero… por algún motivo a Sara y a mí, nos llamó la atención un cantero de una palmera que tenía barro, cascotes y algunas hojas. Así que sin dudarlo ni un instante, metimos las manos en la tierra, jugamos con el barro, pintamos la palmera, abrimos cascotes, plantamos y nos embarramos como dos niñas de casi 3 años jugando.

Una nena no paraba de mirarnos, así que se acercó y quería tocar el barro, pero cuando se estaba acercando, ¡algo sucedió!

Su mamá la llamó, la agarró de la mano y le dijo: ¡No, eso es barro!, “no podés estar allí, anda a jugar con los juegos de la plaza”. Yo sorprendida lo mire a mi papá, el me miró a mi como diciendo ¡todo bien! y con Sara nos miramos y seguimos jugando.

Yo me pregunto, ¿porque su mamá le prohibió jugar con nosotras a uno de los juegos de la plaza?
La colocación de pavimento en las ciudades, la imposibilidad de vivir en una casa con jardín, los juegos tecnológicos y otras causas, contribuyen a que los niñ@s muchas veces no tengan un espacio en el que puedan jugar con barro, de hecho, muchos han crecido sin siquiera poder experimentarlo una vez.

¿Pero esto es realmente cierto?

Así como dice el dicho: “Si la montaña no viene a Mahoma, entonces Mahoma ira hacia la montaña. Esta ‘moraleja’ es una recomendación a tomar la iniciativa en algún asunto que nos sea de interés sin esperar a que suceda por sí solo. Por lo tanto, en nuestro caso sería llevar la naturaleza a casa.
Y de esto se trata, cuando somos niños, tenemos curiosidad, nos asombramos y jugamos. Sin embargo, a medida que crecemos y nos convertimos en adultos, dejamos de lado ese niño que llevamos dentro. Dejamos de ser curiosos, de asombrarnos por las pequeñas y sencillas cosas y dejamos de jugar porque no lo consideramos algo serio.

Con las manos en el barro

¿Será que tod@s los niñ@s vienen con esa curiosidad?
¡Por supuesto que sí!

La curiosidad es una necesidad inherente al ser humano. Hemos de saber que las personas somos buscadores y exploradores activos desde que nacemos, con el fin de conocer cómo funciona el mundo que nos rodea y la información que nos proporcionan los sentidos. Es un impulso natural e interno que actúa por tanto como motivación intrínseca, pero que también se ve influenciada por el exterior. De manera que los estímulos externos pueden condicionar el grado de curiosidad según algunas características, como la novedad, la imprevisibilidad y la complejidad. Así, la curiosidad entendida como una necesidad psicológica, es responsable de la iniciación y persistencia de la acción exploratoria del ser humano.

Las experiencias vivenciales, un ejemplo para la vida

El ser humano debe “vivir” las cosas, experimentar emociones y sentimientos, de ese modo el aprendizaje se hace significativo.

El aprendizaje vivencial, se “aprende haciendo”, es por ello que en nuestros cursos y en especial el de juegos, abarcamos mucho este tema. Se aprende por la acción y con todos los sentidos, experimentando, participando, equivocándonos. De esta forma se invita a que cada uno se un protagonista de su propio aprendizaje y constructor de su propio conocimiento.

Así que, para la próxima, si alguno de tus hij@s quiere meter las manos en el barro, ¡no lo retes! ¡Al contrario, acompáñalo en ese momento tan lindo de descubrimiento y curiosidad!
Hasta la próxima!

Historia real de la familia
Contenido y extractos complementarios:
diariodeibiza.es “La curiosidad y el asombro, necesidad natural”
vix.com “5 razones para jugar con barro”

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *